El Mundial de la FIFA 2026 ha comenzado con una sacudida en el Grupo B. Alemania, una de las favoritas eternas, tropezó en su debut al empatar 1-1 contra un Japón tácticamente impecable. El encuentro, disputado en el Estadio Azteca, dejó a la 'Mannschaft' con un sabor amargo y a los aficionados colombianos, que siguen de cerca cada detalle del torneo, con la certeza de que no hay rival pequeño en esta Copa del Mundo.
Desde el pitazo inicial, el equipo alemán, bajo la dirección de Julian Nagelsmann, intentó imponer su ritmo con una posesión dominante y un esquema 4-2-3-1 que buscaba explotar la velocidad de sus extremos. Sin embargo, Japón, con un 4-4-2 compacto y transiciones rápidas, demostró ser un hueso duro de roer. El gol de Alemania llegó al minuto 35, cortesía de un penal convertido por Kai Havertz, tras una discutible falta dentro del área. Parecía que el guion se cumpliría.
Pero el segundo tiempo fue otra historia. Japón ajustó sus líneas, presionó más arriba y encontró la recompensa al minuto 72 con un golazo de Takumi Minamino, quien aprovechó un error en la salida alemana y definió con frialdad. Nagelsmann intentó reaccionar con cambios, introduciendo a Jamal Musiala y Niclas Füllkrug, pero la defensa nipona se mantuvo firme. "No fuimos lo suficientemente contundentes en el último tercio del campo", declaró Nagelsmann en la rueda de prensa post-partido. "Japón jugó con mucha disciplina y nos castigó por nuestros errores. Es un llamado de atención."
Este empate no solo complica el camino de Alemania en un grupo que también incluye a España y Costa Rica, sino que envía un mensaje claro a todas las selecciones: la preparación y la ejecución táctica son más importantes que nunca. Para Colombia, que espera su debut, es una lección valiosa sobre la intensidad y la sorpresa que puede deparar cada partido.